Envías el formulario
Escribes brevemente qué estás viviendo o qué necesitas ordenar en este momento. No hace falta tenerlo todo claro.
No necesitas tenerlo todo claro para empezar. Basta con dar un primer paso y contar brevemente qué estás viviendo a través del formulario.
A veces una persona solo sabe que necesita hablar, soltar algo, ordenar una emoción o sentirse escuchada sin tener que justificarse.
El formulario es simplemente una forma tranquila de abrir ese primer contacto. No tiene que ser perfecto, largo ni muy elaborado.
Un recorrido simple, cuidado y pensado para que puedas acercarte al espacio con calma.
Escribes brevemente qué estás viviendo o qué necesitas ordenar en este momento. No hace falta tenerlo todo claro.
Después se responde a tu solicitud para acordar la conversación, resolver cualquier duda inicial y fijar el momento adecuado.
El espacio puede realizarse por teléfono, videollamada o mensajes de texto, según la modalidad elegida.
Después de hablar, no hay obligación de continuar ni de resolverlo todo de golpe. Cada proceso necesita su propio tiempo.
Este acompañamiento no busca dirigir tu vida ni darte respuestas hechas. Su sentido es ofrecer presencia, escucha y un lugar donde puedas expresarte con honestidad.
De 30 a 60 minutos, según modalidad.
Teléfono, videollamada o mensajes de texto.
No tienes que llegar con una explicación perfecta. Puedes contar simplemente desde donde estás.
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